Juanjo Seoane


Hay que purgar a TotÓ
Georges Feydeau

 

Nacido en una vieja familia noble, los Feydeau de Marville, Georges es el hijo de Ernest Feydeau, corredor de bolsa y escritor, y de Leocadia Zelewska, que en el momento de su boda era la amante del Duque de Morny.

La vocación dramática de Feydeau se despierta a la edad de siete años, escribiendo ya obras de teatro. Interrumpe sus estudios antes de terminar el bachillerato.

Sinopsis

El señor Follavoine es un fabricante de porcelana que quiere obtener la adjudicación de una línea de orinales supuestamente irrompibles para el ejército francés. Para ello, recibe al funcionario encargado de las compras pero la resistencia de su hijo a tomar su laxante amenaza con arruinar el negocio. Una comedia disparatada e hilarante de un verdadero genio del siglo XX.

La siempre sorprendente actriz, Nuria Espert, se pone de nuevo a las órdenes del director Georges Lavaudant para abordar un género hasta ahora nunca tratado por ella: el vodevil, la farsa. Para este nuevo reto se ha elegido una obra escrita por Georges Feydeau, autor poco conocido en nuestro país, pero uno de los más grandes de la comedia francesa de principios del siglo XX.

Hay que purgar a Totó (On purge bébé! - 1910) es una muestra del estilo tardío de Georges Feydeau, y se trata de una de las más disparatadas y brillantes “farsas conyugales” de este autor donde un fabricante de orinales aspira a conseguir el contrato del siglo: ¡suministrar su material al ejército! Las estratagemas que emplea para cerrar el negocio le reservan toda una serie de sorpresas, y todo porque el pequeño de la casa se niega a tomar un purgante que la madre quiere que beba por encima de todas las cosas.

Reparto


Hay que purgar a Totó
Dirección: Georges Lavaudant

 

Nuria Espert

Gonzalo de Castro

Tomás Pozzi

Jordi Bosch

Ana Frau

Carmen Arévalo

Manuel Millán

 

 

 

 

             
     
             

Director
Georges Lavaudant


Georges Lavaudant (Grenoble, 1947) es director de escena desde hace más de 30 años. Estudió Filología en la Universidad de Grenoble, donde fue cofundador de la compañía Théâtre Partisan y firmó unos espectáculos que enseguida dieron a conocer a su equipo: Lorenzaccio, La memoria del icebeg, Los matadores, El rey Lear (1973-1975). Nombrado codirector y posteriormente director del Centre Dramatique National des Alpes (conocido con el nombre de Cargo), Lavaudant abre un primer ciclo institucional de 10 años, adquiriendo en este periodo un nombre a nivel nacional.

Lavaudant es considerado como uno de los maestros del “teatro de imágenes″, en el que el poder de la sugerencia se apoya en el impacto visual y plástico. No en vano a veces es el mismo Lavaudant quien diseña la iluminación. Algunos de sus trabajos de esta época se han hecho legendarios: Palazzo mentale de Pierre Bourgeade (1976), con textos de Borges, Kafka, Hölderlin..., que Lavaudant ha retomado y revisado en varias ocasiones y que le valió su primer Grand Prix du Syndicat de la Critique Dramatique; El señor Puntia y su criado Matti de Brecht (1979),; La rose et la hache, basado en Shakespeare y Carmelo Bene (1979), en el que Ariel García Valdés interpreta por primera vez a Ricardo III, papel que cuatro años más tarde le daría fama en el Festival de Avignon. Este montaje fue retomado en 2004 por el Odéon-Théâtre de l’Europe y pudo verse en Madrid durante el Festival de Otoño 2005; Los gigantes de la montaña de Pirandello (1981), que contó con uno de los espacios más impresionantes del escenógrafo habitual de Lavaudant, Jean-Pierre Vergier: un puente suspendido, visto en perspectiva frontal, fue un espectáculo recreado en 1999 por el Teatre Nacional de Catalunya y el Odéon.

En 1986, Lavaudant es nombrado codirector del Théâtre National Populaire de Villeurbanne junto a Roger Planchon. Ese mismo año dirige en México El balcón de Genet. El descubrimiento de México, país al que retornará en numerosas ocasiones, le produce un verdadero choque y le sugiere varios montajes. Siempre rodeado de buena parte de sus colaboradores de la “época Cargo”, continúa explorando el repertorio y trabajando asimismo con autores contemporáneos (Jean-Christophe Bailly, Michel Deutsch y Jean-Marie-Gustave Le Clézio). También empieza a escribir y en 1988 firma su primer trabajo como autor: Veracruz, un extenso texto de la mano de Marc Betton, en el que un personaje a raíz de un entierro se pierde entre sus recuerdos, y de una parte casi sin palabras, una libre evocación del teatro, de México y del mundo interior de Lavaudant, una sucesión de cuadros mágicos, de personajes insólitos. México le inspira otro trabajo realizado para el Festival de Avignon, Terra incognita (1992), al tiempo que se respira en otros, como el espectáculo que marcó un hito en los años 90, Lumières, que Lavaudant firma junto a sus colaboradores habituales, Bailly, Deutsch y el coreógrafo Jean-François Duroure. La obra fue escrita a lo largo del proceso de creación, a partir de textos elaborados durante los ensayos, para rendir homenaje a las pequeñísimas fuentes de belleza de un mundo que sin tregua se ve amenazado por la guerra. Algunos compararon Lumières con una especie de arca teatral –el mismo Noé, por cierto, aparece en la función–.

En paralelo, Lavaudant empieza a interesarse por cuestiones relacionadas con la formación: en 1996, presenta en el Conservatorio Nacional Superior de Arte Dramático 6 veces 2, un autorretrato de doce jóvenes actores a partir de improvisaciones, cuestionarios y temas de debate. Ese mismo año, al ser nombrado Director del Odéon-Théâtre de l’Europe, Georges Lavaudant entra en su tercer decenio teatral. Inaugura su mandato mediante una recreación del Lear. En el Odéon, Lavaudant siguió desarrollando sus distintas facetas artísticas: los títulos del gran repertorio clásico (de los griegos hasta Brecht, pasando por Shakespeare, Büchner, Chéjov y Feydeau) en alternancia con creaciones contemporáneas, algunas firmadas por él mismo (p.e. Fanfares, 2000). En su calidad de director, programó a artistas como Romeo Castellucci, Krystian Lupa, François Tanguy, Luc Bondy. Asimismo fue él quien tomó la iniciativa para que el Odéon realizara su actividad en los Ateliers Berthier, lejos del histórico Barrio Latino, cuando durante tres temporadas el teatro se encontraba cerrado debido a unas importantes obras de rehabilitación.

Con motivo de la reapertura, en abril de 2006, Georges Lavaudant contó de nuevo con Ariel García Valdés como director de escena para un montaje inspirado en Shakespeare, titulado Hamlet (un sueño). También 2006, poco antes de abandonar la dirección del Odéon, Lavaudant se encargó de la dirección escénica e iluminación de Tristan und Isolde, de Wagner, en la Ópera de Montpellier. Y hace unos meses pudimos ver su adaptación de Les Cenci de Antolin Artaud en el Festival Operadhoy de Madrid.Teatro de La Abadía – Play Strindberg – .