Juanjo Seoane


LA LOBA
Lilian Hellman

La loba habla de la ambición desmedida de una familia de comerciantes enriquecidos, los Hubbard, en los Estados Unidos de 1900. Una casta moralmente degradada, dispuesta a todo por conseguir acumular posición social y riquezas a costa de la explotación continua de colonias de negros que trabajan sus cosechas de algodón y que culminan su poder apoderándose de las posesiones de una aristocracia arruinada, desmoralizada y derrotada, que vive de sus sueños de gloria arrinconada por la Historia. Los Hubbard protagonizan una crónica de la degradación moral que da origen a ese orgullo desmesurado americano, a un capitalismo salvaje, donde ellos mismos se reconocen felizmente como el centro del universo, como «una plaga de langostas que devora todo lo que encuentra en su camino».

Lilian Hellman

La escritora estadounidense Lillian Hellman (1905-1984), conocida especialmente como dramaturga y guionista de cine, es autora de las obras siguientes, varias de ellas adaptadas al cine por la propia autora: The Children's Hour (La hora de los niños, 1934 ), Days To Come (Días futuros, 1936), Dead End (Callejón sin salida, 1937), The Little Foxes (Crías de raposa, más conocida en castellano como La loba, 1939), Watch on the Rhine (La guardia del Rin, 1941); The Searching Wind (El viento indagador, 1944), Another Part of the Forest (Otro lugar del bosque, 1946), The Autumn Garden (Jardín de otoño, 1951), Candide (opereta, 1957), Toys in the Attic (Juguetes en el ático, 1960) y My Mother, My Father and Me (Mi madre, mi padre y yo, 1963).

Es autora asimismo de varias obras parcialmente autobiográficas: An
Unfininished Woman (Mujer inacabada, 1969, donde evoca y defiende la figura
del escritor Dashiell Hammett, que fuera su compañero hasta su muerte y que,
como ella, también sufrió la persecución del «Comité de Actividades
Antiamericanas» del senador McCarthy); Pentimento (1973); Scoundrel Time (La
hora del cobarde, 1976), y la novela Maybe (Quizá, 1980).

Entre sus obras publicadas en castellano destacan Pentimento, Julia, y Una mujer inacabada.

Entre sus guiones de cine destacan La jauría humana (dir. Arthur Penn); Ángel de las tinieblas (dir. Sidney Franklin); Calle sin salida (dir. William Wyler); Julia (dir. Fred Zinnemann); La loba (The little foxes, dir. William Wyler); La estrella del Norte (dir. Lewis Milestone).

Reparto


La Loba
Dirección: Gerardo Vera

  • Nuria Espert
  • Héctor Colomé
    Carmen Conesa
    Markos Marín
    Jeannine Mestre
    Ricardo Joven
    Paco Lahoz
    Victor Valverde
    Ilena Wilson

Versión: Ernesto Caballero
Dramaturgia: Gerardo Vera
Traducción: Ana Riera
Vestuario: Franca Squarciapino
Escenografía: Gerardo Vera
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Música: Luis Miguel Cobo
Videoescena: Álvaro Luna
Caracterización: Sara Álvarez
Ayudante de dirección: Raúl Fuertes

             
     
             

CRÍTICAS
La Loba

El Mundo

JAVIER VILLÁN / Madrid

Cuestión resuelta. La loba, por encima de todo, es una actriz. Y la Espert está irreprochable. Es el odio y el resentimiento hechos Nuria Espert. Desde el descenso por la escalera el panorama ya está definido: la autoridad, la rabia de una mujer frustrada. Unamala pécora, una hija de puta. Nuria Espert, modelo de perversidad. La versión está a sumedida y a la medida del espléndido elenco que la acompaña. El texto de Hellman tiene bastante de melodrama y un poco de culebrón, de buenos ymalos; en Alabama, lo mejor es ser negro o algodonero esclavista. Define el capitalismo en su fase depredadora y expansiva. Tenderos con vocación de explotadores: el poder, el exterminio del enemigo, el dinero absoluto. Lo demás es anécdota.

La Espert potente y fiera y sabia y refinada: plenitud. Lillian Hellman, en teatro, no es Eugene O,‘Neill, TennesseeWilliams o Arthur Miller. Pero vale para recordar el talante de esta mujer, compañera de Dashiell Hammett, uno de los grandes de la novela negra. Los dos, Hammett y Hellman, estuvieron en el punto de mira del senador McCarthy, verdadera bestia negra de comunistas y otras raleas. Cuando la democracia de EE UU recobró cierta cordura se demostró que había menos comunistas de los que la Comisión imaginaba. En este sentido, lo mejor de Hellman es La calumnia, que dirigió Méndez Leite con Fiorella Faltoyano y Cristina Higueras.

En los últimos días el teatro de EEUU recobra su vitalidad en la escena española en la que siempre ha estado presente. O’Neill, y también un Steinbeck muy bien entendido por Miguel del Arco en su brutal y descarnado realismo; quien niegue verosimilitud a los personajes de De ratones y hombres quizá desconozca las penurias de la clase obrera. Y quien vea retórica en La lobaymaquiavelismo de la negritud y el obrerismo, quizá desconozca la voracidad caníbal del capitalismo salvaje.

Regina Hubbard Giddens combate en varios frentes: el del marido (soberbio Víctor Valverde); el de una cuñada fracasada y dipsómana, pero bondadosa (Jeanine Mestre, una rara calidad de actriz fascinante); el de los hermanos, el inseguro Oscar (Ricardo Joven) y el cínico depredador Benjamín (Héctor Colomé); de la hija (Carmen Conesa) gris e insegura al principio y crecida, a lamanera de una hija de Bernarda Alba, al final. Impagable. Como impagables y para una antología de la interpretación son lamuerte delmarido, puro odio asesino de la Espert, y la borrachera de Jeanine . Y la sibilina amenaza de Colomé.

En esa readaptación dramatúrgica, hay previsiones de futuro difícilmente realizables en el crepúsculo desalmado de una mujer de 70 y tantos años. Yo creo que perviven más como agria melancolía, que como futuro de triunfo. Nuria Espert se ajusta al guión de Ernesto Caballero, que ha pulido las aristas y el lenguaje delmelodrama y ha hecho la versión exigida, supongo, por Gerardo Vera. Los distintos vectores del drama confluyen en Espert y a todos les da cauce ymedida. Fuerza física, fortaleza mental y auténtico talento empiezan a convertir a Nuria en un mito.