Juanjo Seoane


Rosas de OtoÑo
Jacinto Benavente

Mi encuentro con Benavente en 1990

Casi recién comenzando el siglo XX un joven y "moderno" escritor, llamado Jacinto Benavente, que con el devenir de los años se le concederá el Premio Nobel; había roto con todos los moldes del teatro que se venía haciendo en la España de entonces.

En 1905 estrena en el Teatro Español de Madrid una de sus característica obras "ROSAS DE OTOÑO".

Tanto la comedia como sus intérpretes, María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, obtienen un resonante éxito.

A lo largo de los años "ROSAS DE OTOÑO" vuelve a subir a los escenarios, infinidad de veces, protagoniza por los más destacados intérpretes de nuestra escena. Entre estas primeras figuras cabe destacar a María Fernanda Ladrón de Guevara y Amparito Rivelles que entonces interpretaba el papel de María Antonia. en el transcurso de los años y como si María Fernanda pasase mágicamente la antorcha de su personaje a manos de su hija Amparo, se vuelve a recrear este texto en los escenarios españoles y en esta ocasión con ese gran actor que es Alberto Closas, maestro en este género teatral tan difícil que es la Alta Comedia. Gracias a ambos he podido programar en esta temporada de 1990-1991 "ROSAS DE OTOÑO". Sin ellos hubiera sido casi imposible. Lo mismo cabe decir del director José Luis Alonso, maestro en todos los géneros teatrales y por los que siempre supos pasar con sutilieza, sensibilidad y maestría su sabio hacer de director.

Estas "ROSAS DE OTOÑO" han sido su última dirección... mas bien su último regalo a todos los que tuvimos la suerte de colaborar con él; al público y a la escena española. Sin él, el teatro en nuestro país, ya nunca volverá a ser lo mismo.

Sólo quiero añadir que si los ingleses, un pueblo que siempre ha amado el teatro, reponen constatemente las obras de Oscar Wilde, Bernard Sahaw y otros tantos de sus autores de finales del siglo XIX y principios del XX; ¿por qué nosotros no vamos a hacer lo mismo con nuestros autores de esa época, entre los cuales no cabe duda que ocupa un destacadísimo lugar Jacinto Benavente? Creo que es una obligación y un deber reponer de vez en cuando sus obras que abarcaron medio siglo en la historia de nuestro teatro.

Estas "ROSAS DE OTOÑO" hoy día son un documento vivo, donde predomina la crítica a la vida cotidiana y social de una alta burguesía del madrid de principios de siglo.

Quisiera terminar esta líneas no con mi humilde palabra, sino con las que dejó escritas hace años, un hombre de la talla de Azorín.

"Al levantarse el telón en la comedias de Benavente yo voy viendo que las gentes sí que tienen ingenio, y que esta sociedad que yo, con mi misantropía de filósofo, que tanto calumnio, es una amena y divertidísima compañía. Voy gustando de estos diálogos tan puros, en que saltan constantemente las chispas del ingenio. Benavente es un escritor amenos, elegante; sus hombres son ingeniosos y sus mujeres, seres vivos y perfectamente dibujados..."

Juanjo Seoane

Reparto


Rosas de Otoño
Dirección: José Luis Alonso

Mayordomo - Jorge Seoane

Gonzalo - Alberto Closas

Isabel - Amparo Rivelles

Doncella - Rosa Díaz

Pepe - Ramón Pons

Mª Antonia - Ana Hurtado

Laura - Margot Cottens

Carmen - Isa Escartín

Ramón - Jorge Barreiro

Luisa - Carmen del Valle

Adolfo - Javier Blanco

Josefina - Pepa Sarsa

Manuel - Emilio Alonso

 

 

             
     
             

AUTOR
Jacinto Benavente

Dramaturgo español, n. y m. en Madrid. Comenzó a cursar la carrera de derecho en la Universidad Central, pero a la muerte de su padre -el notable médico pediatra Mariano Benavente (1818-85)- abandonó sus estudios para dedicarse por entero a la literatura, en la que había de alcanzar fama universal. Ingresó en la Real Academia Española en 1912, ocupó en 1918 un escaño en el Congreso de los diputados y en 1947 asumió, a título honorario, la presidencia de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores. En 1924 recibió el título de hijo predilecto de Madrid concedido por su Ayuntamiento. Conquistó preciados galardones: premio Nobel de Literatura en 1922, gran cruz de Alfonso X el Sabio en 1924, medalla de Mérito en el Trabajo en 1950.

Antes de dedicarse de lleno a la producción escénica, viajó por Europa, colaboró en revistas modernistas, alguna de las cuales dirigió (Vida Literaria, 1898), y publicó Teatro fantástico (1892), con piezas cortas no destinadas a la representación. En su carrera de dramaturgo abordó todos los géneros teatrales: tragedia, comedia, drama, sainete. Todos los ambientes encontraron cabida y cabal expresión en su escena: el rural y el urbano, el plebeyo y el aristocrático. Su teatro constituye una galería completa de tipos humanos al igual que el de Ibsen. La comedia benaventina típica, costumbrista, moderna, incisiva, supone una reacción contra el melodramatismo desorbitado de Echegaray. Lejos del aparato efectista de este último, Benavente construye sus obras tomando como fundamento la vida. Realismo, naturalidad y verosimilitud son los tres supuestos de que parte su arte, sin excluir en muchos momentos cierto hálito de poesía o de exquisita ironía. Conoce perfectamente todos los recursos escénicos y sabe dar relieve dramático a las acciones más intrascendentes. En realidad puede decirse que con su primera obra, El nido ajeno (1894), en que plantea un problema de celos entre hermanos, abre un nuevo período en la dramaturgia española.

Su arte innovador culmina en Los intereses creados (1907), en que se ponen en movimiento los personajes de la "commedia dell'arte" italiana con psicología española y se hace una finísima crítica del positivismo imperante en la sociedad contemporánea. La obra recibió tan entusiasta acogida que, a la terminación de su representación en el Teatro Lara de Madrid, su autor fue llevado en volandas hasta su domicilio por un público enfervorizado.

Recordemos otros títulos famosos salidos de su pluma: La noche del sábado (1903), "novela escénica" impregnada de poesía; Rosas de otoño (1905), comedia sentimental; Señora ama (1908), penetrante estudio psicológico de una mujer asediada por los celos; La malquerida (1913), drama rural de sombrío realismo, uno de los hitos del teatro benaventino; Campo de armiño (1916), La ciudad alegre y confiada (1916), Pepa Doncel (1928), Aves y pájaros (1940), Titania (1946), La infanzona (1947), Abdicación (1948), Ha llegado Don Juan (1952), El alfiler en la boca (1954). En total el dramaturgo había escrito 172 obras cuando le sorprendió la muerte. Cultivó además la poesía (Versos, 1893), el cuento, el periodismo y otras modalidades literarias (Cartas de mujeres, 1893; Pensamientos, 1931) con muy destacado acierto.


Director
José Luis Alonso


José Luis Alonso mañes nace en 1924 en Madrid, donde cursa estudios en el Liceo Francés e inicia los de Ingeniero de Telecomunicaciones. En 1945 tras asistir a una representación de Nuestra ciudad, de Thornton Wilder, decide dedicarse al teatro: en un salón de su propia casa, y junto con un grupo de amigos entre los que se encuentran Miguel Narros y Berta Riaza, traduce y pone en escena sus primeros espectáculos. Sus montajes de Sartre, Cocteau, Valle-Inclán y Anouilh dan idea del entusiasmo con que se luchaba contra la férrea censura de la épopca.

Según él mismo afirmaba, Alonso aprendió el oficio con la práctica, asistiendo incansablemente a ensayos. Pero también obtuvo una beca para estudiar en París, donde conoció a directores y actores de la talla de Jean-Louis Barrault, Jean Vilar y Gérar Philipe. No obstante, fue el español Luis Escobar quien le descubrió todos los secretos del montaje de un texto.

Fue catedrático de Escena Lírica en la Escuela Superior de Canto de Madrid. Fue director de los Teatros María Guerrero y Español, así como del Centro Dramático Nacional, donde montó obras de Gorki, Brecht, Guiradeaux, Chejov, Unamuno, Sartre, Valle-Inclán, Gala, Claudel, Ibsen, Mihura, Jardiel Poncela, Lope de Vega y Calderón entre otros. Ostentó la dirección artística del Teatro de la Zarzuela. Fue tres veces Premio Nacional de Teatro, ha obtenido seis Medallas de Oro de Valladolid y se le ha concedido por tres veces el Premio de la crítica de Madrid. En el año 1989 se le concedió la "medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes" que fue impuesta por S. M. el Rey D. Juan Carlos I, y reciente a título póstumo se le concede por el Ayuntamiento de Madrid la medalla de oro de la ciudad.

En el teatro Alcázar de Madrid dirige en 1989 "La Loca de la Chaillot" y en septiembre de 1990 "Rosas de Otoñó". Fallece en Madrid el 8 de octubre de 1990.