Juanjo Seoane


Un TranvÍA llamado Deseo
Tennessee Williams

La característica principal de esta obra es el enfrentamiento de dos culturas. Blanche DuBois, una atractiva y desequilibrada mujer del Sur al final de su juventud, con prejuicios y sentimientos de altivez, cuyas pretensiones de virtud y educación ocultan su alcoholismo, visita a su hermana Stella en Nueva Orleans.

Blanche viene de una familia de clase acomodada. Su hermana Stella está casada con un obrero de origen polaco y los dos viven en un patio de vecinos junto a otros inmigrantes. Este edificio se encuentra en la calle Campos Elíseos y se llega a ella usando la ruta de tranvía Deseo.


Thomas Lanier Williams III, más conocido por el seudónimo Tennessee Williams (n. 26 de marzo de 1911 - m. 25 de febrero de 1983), fue un destacado dramaturgo estadounidense.

El nombre "Tennessee" se lo dieron sus compañeros de escuela a causa de su acento sureño y al origen de su familia. En 1948 ganó el Premio Pulitzer de teatro por Un tranvía llamado Deseo, y en 1955 por La gata sobre el tejado de zinc caliente. Además de estas dos obras recibieron el premio de la Crítica Teatral de Nueva York: El zoo de cristal (1945) y La noche de la iguana (1961) .

Su obra de 1952, La rosa tatuada (dedicada a su compañero, Frank Merlo), recibió el Premio Tony a la mejor obra. Los críticos del género sostienen que Williams escribía en estilo gótico sureño. La mayoría de sus obras han sido llevadas al cine y su teatro ha sido traducido a más de treinta idiomas.

Reparto


Un Tranvía llamdo Deseo
Dirección: Mario Gas

             
     
             

CRÍTICAS
Un Tranvía llamado Deseo

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Un texto extraordinario de autor reconocido, un plantel de actores de primera fila y una producción acertada y sólida deberían ser valores más que suficientes para asegurar tres horas de teatro de altura. Y lo son. Pero hay algo que se escapa, algo tan importante como todo lo antes mencionado, algo tan esencial en este oficio como la emoción. En esta versión de Un tranvía llamado deseo en el Teatro Español, uno de los momentos estelares de Tennessee Williams, que ya es decir, la tensión no alcanza el nivel que debería.

La entropía es un concepto de la termodinámica que explica la energía que se pierde en cualquier proceso, siendo perfectamente aplicable a casi cualquier aspecto de la vida. Y sin duda lo este encomiable esfuerzo del mismísimo Mario Gas. No es responsabilidad suya la lentitud de la obra porque la trama es la que es y todo el mundo sabe que no va a ver un thriller. Vicky Peña está fantástica en su papel de Blanche du Bois. Hay mucho que admirar en esta maravillosa actriz de registros infinitos, capaz de dar vida a cualquier personaje con solvencia, con personalidad y con crédito. Verla de cerca es gozar del teatro puro. La fragilidad, desequilibrio y lucidez discontinua con la que traza a una profesora de pasado revuelto, presente desdibujado y futuro incierto son lo mejor de la obra.

El gran problema es que el rojo vivo emocional, el conflicto del choque de diferencias sociales, de actitudes frente a la vida, de la incomodidad ante una intrusa en la casa propia, de la violencia soterrada o explícita, de relaciones imposibles empapadas en mil licores y destrozos, no llega a cuajar. Descanso incluido son casi tres horas de función que jamás aburren porque hay inquietud pero no desasosiego. Un ejercicio teatral más que correcto pero alejado de emociones cautivadoras.